viernes, 27 de diciembre de 2013

Añoro

No sabes cuanto la echo de menos
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¿ A quien ?

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A la que me acompañaba a la hora del recreo
jugando al fútbol
corriendo
pendientes del silbato

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¿ Una amiga ?

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Tal vez, si; por que no.

Estaba siempre conmigo, ¿ Sabes ?

En las tardes de otoño comiendo el bocadillo en la plaza 
en los partidos de fútbol de los soportales 
en el toque de queda de las 11
incluso en los madrugones para la catequesis

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No te entiendo


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Lo se, yo muchas veces tampoco me entiendo

Se supone que pasas la infancia queriendo ser mayor
queriendo ser libre
pensando que antes estabas aburrido, sumido en la rutina
y rodeado de gente que llegaba a agobiar

Y ahora…

Ahora creo que pagaría lo que fuera por volver a eso
a las chucherías de los domingos 
al sol de julio en la piscina
a llegar al pueblo y ver que está toda mi familia
y no todos desperdigados
como si ya nadie echara de menos jugar al fútbol en la plaza

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Creo que te voy entendiendo. Hablas de la infancia ¿ Verdad ?

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No. 

Creo que hablo de añorar la infancia 

más bien de las imágenes, ruidos, olores y sensaciones de la infancia.
Mataría por un bocadillo de chorizo de mi abuela
o de la ilegal nocilla
Dios…

Como echo de menos todo aquello
Qué triste me pongo al ver ahora la plaza los domingos por la tarde
sin niños
sin balón 
sin bocadillos de chorizo

Sin mi.




Creo que una parte importante de mi se ha quedado en mi infancia. Una parte que ahora echo de menos, que añoro y que en muchas ocasiones necesito. No es que no me guste hacerme mayor sino que no me gusta perder las cosas que una vez me hicieron sonreír de pequeño y que ahora no puedo tener.

Y eso es lo más frustrante

El olvidar vivir con la única preocupación de qué será el relleno del bocadillo.


Añoro todo eso. 

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Alba

Lei è


Alcuni biglietti del cinema
alcuni foto fissata a parete
sono carte con mille parole
sono piccole barche di carta
sentirlo prossima quando dormi


Mille modi per sorridere
mille guarda differenti
mille gioia di vivere
mille di piccoli momenti
mille modi per essere felici


voglio baciarla in ogni momento
essere  per abbracciarla in ogni momento
bisogno lei in ogni momento
mi sento morir se non sto con lei
perché è la mia vita

All I need
all I want
all I waited for



Ella es...  TODO.



lo que tengo
lo que soy




 Mon tout dans ce monde, en un mundo que deja de tener importancia cuando estoy con ella.




Te quiero.

lunes, 19 de agosto de 2013

CIAO

Es extraño pensar que el único objeto que no tiene sonido alguno al romperse es el corazón. Salta en mil pedazos diminutos que no hacen ningún ruido cuando impactan contra el suelo. Tampoco las lagrimas emiten melodía cuando discurren por las mejillas. El dolor suele ser silencio; un silencio de ausencia, de incomprensión, de impotencia e indefensión. Es un silencio de noches en vela, de ojos centinelas que dibujan formas ausentes en las sombras o de sueños que presentan una realidad ya consumida. No hay dolor más agudo en el corazón que perderlo, que sea arrancado. La misma fuerza que anteriormente le hacía latir ahora se ha marchado con él para no volver jamás. Y esto es el gran final narrado en el backstage de los amores decimonónicos.


domingo, 19 de mayo de 2013

Menuda desilusión de existencia. Qué gran razón tenía Estela Reynols en La Que Se Avecina al decir que el Show Bussines es como una gran caca pintada de purpurina. Cogida la metáfora y aplicada a el ámbito mayor de la existencia el calificativo viene que ni pintado.

miércoles, 16 de enero de 2013

Para Alba Flores Robla

Creo que no ha sido hasta hoy por la mañana cuando me he dado cuenta de verdad de lo que siento por ti. Estábamos en el portal y una señora ha abierto la puerta pero no ha entrado, se ha girado y con una sonrisa ha esperado a que su hijo pequeño, al que solo se le veía la cara debajo de la capucha, ha llegado corriendo. Me he quedado mirándolos sabes ?, me he quedado sin poder decir una sola palabra y luego te he mirado, y es entonces cuando me he dado cuenta de qué es lo que siento por ti de verdad. Siento que no quiero vivir sin ver como te ríes, sin ver como lloras; tampoco sin ver como me miras o simplemente viéndote llegar desde el final de la calle, desde el portal, desde la puerta. Tampoco lo quiero sin ver cómo te sientas en el suelo para quitarte las botas, como te pones la capucha cuando llueve, como te quitas el pañuelo del cuello. No podría vivir sin verte mirar al vacío, sin oírte respirar, hablar, gritar... sin sentirte conmigo, sin saber que estando contigo el resto del mundo que nos rodea deja de existir por un momento. Que somos ( tú y yo ) y luego el resto del mundo. Que no quiero dejar de ver como se te iluminan los ojos si te regalo una flor, o cómo deslizas luego los dedos por los pétalos mientras que la observas, que quiero poder regalarte todas las flores que una vez secas coloques en tu pared, que las mires y pienses que te quiero. Que no habrá ninguna otras manos que se acoplen a las mías como lo hacen las tuyas, ni ninguna me dará el mismo calor, ni ninguna significará tanto para mi. Que no se puede decir que te quiero, por que no es quedarse corto, si no que resulta insultante el pensar que es solo eso. Te necesito de la misma manera que necesito respirar, de la misma manera que necesito beber, creo que no podría si quiera sobrevivir sin ti; que no quiero sobrevivir sin ti. Que quiero que tú seas la madre que espera al niño sosteniéndole la puerta, que te quiero a ti, a todo lo que representas; a todo aquello que hace que mi mundo sea más mundo y que todo lo que hay en él tenga un sentido. Eres mi todo en este mundo, todo, con lo que eso significa.

                                                                                                         - Te quiero -

sábado, 12 de enero de 2013

CARTA

Hola :

Se que la ocasión no es la más propicia para escribirte pero bueno, no me importa, necesitaba hacerlo. ¿Alguna vez has sentido como algo que quieres se desvanece poco a poco ? yo si, de la misma manera que un niño observa cómo se derriten los escasos centímetros de nieve de la acera que han caído la noche anterior y que no impedirán al autobús del colegio llegar a la parada. De la misma manera que lo hacen las flores en los cementerios, ojalá se mantuvieran siempre bonitas y alegres para poner un poco de color a un lugar tan triste, tan silencioso, tan... Pero es que también lo siento de la misma manera que se escapa la vida de un enfermo terminal, de forma que puede estirar los brazos, ponerse de pie, gritar, correr o llorar, salir persiguiéndola de la habitación, que no, no va a volver. Ya que yo me siento como ese enfermo que pierde la vida. Es esa impotencia por no poder hacer nada, por ver como algo muere delante de tus narices sin poder siquiera intentar arreglarlo. Ya lo he dicho muchas veces, que no estoy hecho para vivir esta vida, y en verdad es así, no lo estoy. ¿sabes ? solamente había una cosa que me hacía sentir como una persona más y es eso mismo lo que poco a poco va abandonándome. Yo no quiero otra cosa que no sea disfrutar de todos los momentos, de todas las sensaciones, de todas esas cosas especiales que siempre he querido tener y que tenía. La necesito conmigo, aquí, ahora, hoy, mañana y siempre y a la mierda todas y cada una de trabas que aparezcan.