
Se dedicó durante días
a patrullar las aceras
laceran las sábanas frías
sin el calor de quien le quiera
Pensó en buscar calor
en corazones por monedas
se dió cuenta del error
que cruel, oculta la pena
Pues los besos sin amor
que con dinero llegan
son como el olvido con alcohol
por mucho que sacie nunca llena
Centinela nocturno
sigue rondando esquinas
aguardando el turno
para su ración de estima.


